HYPERLOOP : La banda ancha del transporte.

“Megafonía de la estación Hyperloop de Bratislava: “Pasajeros con destino Madrid pueden embarcar. Salida a las 11.00 horas. Llegada a Madrid a las 12.45h”. ¿Isaac Asimov?”

La apuesta que hicieron desde la ingeniería y la ciencia en 2.013, algunas empresas punteras en tecnología, y más concretamente el empresario e ingeniero Elon Musk (PayPal, SpaceX, OpenAl, Tesla Motors), relativa a revolucionar el transporte en distancias medias y largas, se aproxima a la realidad. Se trata del proyecto HYPERLOOP.

La distancia por carretera entre las dos ciudades anteriores es de 2.500 km. Veintidós horas de viaje en coche. Tres horas en avión y en una vaina Hyperloop. Una hora y tres cuartos. Este nuevo sistema de transporte terrestre que va a desplazar a personas y cosas a una velocidad de 1.200 Km/h, se le conoce como la banda ancha del transporte. No solo se desplazan personas, sino que también, se pretende “vender tiempo”.

Básicamente este nuevo sistema de transporte, otro prodigio del triángulo ciencia-ingeniería-sociedad, consiste en desplazar una “vaina” con treinta pasajeros por el interior de un tubo de menos de tres metros de diámetro (algo así como desplazar un objeto por el interior de un tubo de forma neumática, tecnología que se utiliza con frecuencia en la industria, en los hipermercados, y si me permiten, en las escopetas de aire comprimido de las atracciones de feria).

La vaina levitará mediante imanes, con lo cual se eliminan rozamientos mecánicos, y se impulsará mediante energía eléctrica almacenada en baterías que alimentará a ventiladores y compresores. Al tubo se le hace parcialmente el vacío. Por tanto, se reduce de forma relevante el rozamiento con el aire.

La combinación de estos factores hace que este tipo de transporte tenga las siguientes ventajas:

  • Es muy seguro.
  • Es muy rápido.
  • Tiene un bajo coste de explotación.
  • Es inmune a la intemperie.
  • Sostenible.
  • Resistente a fenómenos catastróficos.
  • Su impacto ambiental es reducido.
  • Se podrán construir las estaciones dentro o, en su defecto, cerca de las ciudades. Con lo cual los tiempos de llegada al centro de las mismas será mínimo.

Se pretende a corto plazo desplazar a diez millones de personas, lo que provocará que el coste de los desplazamientos sea relativamente bajo. Evidentemente el mayor contratiempo que se encuentra es el coste de construcción. Pero está claro que, mientras haya personas y empresas que vean una rentabilidad con el periodo de retorno adecuado, pasará de ser un proyecto a una realidad, y así está ocurriendo. Ya está ubicada la primera estación en Europa, será en la ciudad eslovena de Bratislava. Lo de que llegue a Madrid creo que si pudiera haber sido extraído de un texto de don Isaac Asimov.

Jacinto Salas

Director técnico 6Tbuild

 

 

 

 

 

Posted on 2 enero, 2017 in Noticias

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